Itinerario - Asilah y su costa en barco desde Tarifa.
Día 1: TARIFA / TÁNGER / ASILAH (Alojamiento)
Embarque en ferry desde Tarifa hacia Tánger Ville. Llegada y traslado al alojamiento en Asilah. Tiempo libre. Alojamiento.
Día 2: ASILAH (AD)
Desayuno. Día libre en esta ciudad. Alojamiento.
Día 3: ASILAH / TÁNGER / TARIFA (Desayuno)
A la hora prevista, traslado al puerto de Tánger Ville para embarcar hacia Tarifa.
Observaciones:
- Pasaporte obligatorio con vigencia mínima de 6 meses para viajar a Marruecos.
- Determinadas nacionalidades necesitan visado (rogamos consultar en su Consulado).
- Cierres de puerto: En caso de que los puertos de Tarifa o Tánger Ville sean cerrados por las autoridades portuarias debido al mal tiempo u otros motivos, las salidas de ferry serán desde los puertos de Algeciras o Tánger Med según corresponda. En este caso, para los clientes que no hayan contratado acercamiento en autobús desde la Costa del Sol, los traslados desde el puerto de Tarifa hasta el puerto de Algeciras y viceversa, serán por su cuenta.
Asilah, donde el arte se mezcla con el mar y el tiempo se vive sin prisas!
¡Hola, trotamundos! Antes de que te lances a la aventura por las fascinantes tierras de Marruecos, queremos compartir contigo algunas cosillas importantes para que tu viaje sea ¡inolvidable por los mejores motivos!
Sobre los hoteles y campamentos: Aquí, en Marruecos, las estrellas de los hoteles brillan de forma un poco diferente a lo que estás acostumbrado en Europa. ¡No te sorprendas si las categorías no son exactamente iguales! Los campamentos, por su parte, no tienen categoría oficial, pero te prometemos experiencias auténticas bajo el cielo estrellado. Ah, y si viajas con más amigos, ten en cuenta que las habitaciones triples a veces tienen una cama adicional, que puede ser una litera o un plegatín. ¡Lo ideal para un grupo de amigos de toda la vida!
Cambios de última hora: Si por alguna razón fuera necesario hacer un cambio en los hoteles o campamentos, no te preocupes, ¡tenemos un plan B! Te ofreceremos una alternativa similar en la misma categoría que la que reservaste.
Equipaje, ¡ese amigo inseparable!: Sabemos que tu maleta es como tu segunda casa durante el viaje, pero en caso de que la aerolínea o la naviera la pierdan, te tocará a ti hacer la gestión de la reclamación directamente con ellos.
Para los viajeros con movilidad reducida: Marruecos es un país lleno de encanto, pero algunos lugares, hoteles y transportes aún no están adaptados para sillas de ruedas. Si necesitas asistencia especial, por favor, háznoslo saber antes de reservar para poder ayudarte de la mejor manera.
Si tienes alguna alergia o intolerancia alimentaria: ¡No te quedes con el estómago vacío! Cuéntanos tus necesidades especiales antes de llegar a Marruecos. Haremos todo lo posible por encontrar opciones deliciosas para ti, aunque no podemos garantizar menús especiales en todos los lugares.
El viaje es un pack completo: Ten en cuenta que el circuito que has elegido incluye un paquete completo de experiencias. Si decides no disfrutar de algún servicio por motivos personales o cualquier otra razón, no será posible realizar devoluciones o descuentos.
Compañeros de viaje geniales: Durante el viaje, te pedimos que seas respetuoso con el resto del grupo y con el desarrollo del tour. Si por alguna razón, tu comportamiento afecta al disfrute del viaje para los demás, tendríamos que pedirte que te despidieras del grupo antes de tiempo, sin posibilidad de reembolso.
Tarjeta de crédito en mano: En la mayoría de los hoteles, te pedirán una tarjeta de crédito o un depósito en efectivo como garantía para los extras que puedas necesitar, como llamadas telefónicas, consumiciones en el bar o lavandería.
Documentos al día: Es responsabilidad del pasajero informarse sobre las normas vigentes en materia de entrada y salida del país al que se viaja, así como llevar los documentos requeridos en regla y con la validez exigida por las autoridades de inmigración y aduana. Luxotour no asume responsabilidad alguna a este respecto. Por favor, tenga en cuenta que las normativas de visados, tránsito y entrada varían de un país a otro y pueden ser modificadas a corto plazo y sin previo aviso.
¡Y eso es todo, aventurero! Estamos deseando que descubras la magia de Marruecos con nosotros. ¡Prepara tu mochila y empieza la cuenta atrás!
Apenas el ferry se separa del puerto de Tarifa, empiezo a sentir esa mezcla de expectación y calma que solo produce el Estrecho.
El trayecto es corto, pero simbólico: en menos de una hora se cruza no solo una frontera, sino una forma distinta de entender el tiempo, los colores y la vida. Así comenzó mi Fin de semana en Asilah en barco desde Tarifa, una escapada de tres días que, sin prisas ni programas rígidos, me permitió reconectar con la esencia más serena del norte de Marruecos.
El viaje está pensado para que todo fluya con facilidad. El ferry de ida y vuelta desde Tarifa marca el inicio y el final de la experiencia, y desde la llegada al puerto de Tánger Ville todo está perfectamente organizado: los traslados hacia Asilah, el alojamiento durante dos noches con desayuno incluido y un seguro de asistencia que aporta tranquilidad. Esto deja espacio para lo más importante: dejarse llevar por Asilah.
Asilah no se descubre, se saborea. Es una ciudad pequeña, luminosa, recogida entre murallas portuguesas y el Atlántico. Desde el primer momento me atrapó su atmósfera artística. Las paredes blancas de la medina son lienzos vivos: murales de colores intensos, algunos efímeros, otros ya convertidos en símbolos. Cada año, durante su famoso Festival Cultural Internacional, artistas de todo el mundo pintan estas paredes, y aunque yo no viajé en fechas de festival, su espíritu creativo permanece todo el año. Pasear sin rumbo por sus calles es una experiencia en sí misma: puertas azules, macetas, gatos dormitando al sol y el sonido lejano del mar colándose por cada rincón.
Uno de los grandes atractivos de este Fin de semana en Asilah en barco desde Tarifa es precisamente el equilibrio entre exotismo y tranquilidad. No es una ciudad caótica ni abrumadora; al contrario, invita a caminar despacio, a sentarse en una terraza con un té a la menta y observar cómo la vida local transcurre sin estridencias. En la plaza principal, cerca de Bab el-Kasbah, se mezclan vecinos, viajeros curiosos y niños jugando al balón. Todo resulta auténtico, sin artificios.
La muralla es otro de los grandes tesoros de Asilah. Construida por los portugueses en el siglo XV, abraza la medina y se asoma directamente al océano. Caminar junto a ella al atardecer es uno de esos recuerdos que se quedan grabados: el sol descendiendo lentamente, las olas rompiendo con fuerza y el cielo tornándose dorado y violeta. Hay quien dice que Asilah tiene una luz especial, y no es exageración. Pintores, escritores y músicos han hablado durante décadas de esta claridad única que parece suavizarlo todo.
Más allá de su belleza, Asilah está llena de historias y anécdotas. Una de las más conocidas es su transformación cultural. Durante años fue una ciudad bastante olvidada, hasta que en los años 70 un grupo de intelectuales marroquíes decidió apostar por el arte como motor de cambio. Desde entonces, la ciudad se reinventó sin perder su alma. Otra anécdota curiosa es que, durante el festival, los murales se pintan sabiendo que muchos serán borrados al año siguiente. Aquí el arte es consciente de su carácter efímero, casi como un reflejo de la propia vida.
La gastronomía merece un capítulo aparte, especialmente porque los almuerzos y cenas corren por cuenta del viajero, lo que permite elegir libremente dónde y qué comer. Y Asilah es un lugar excelente para hacerlo. El pescado y el marisco son protagonistas absolutos. Cerca del puerto se encuentran pequeños restaurantes donde se puede escoger el pescado fresco del día: dorada, lubina, sardinas o calamares, preparados a la parrilla con aceite de oliva, limón y especias suaves. Una comida sencilla, honesta y deliciosa.
También es imprescindible probar el tajín, ya sea de pollo con limón confitado y aceitunas, de cordero con ciruelas o incluso versiones marineras poco habituales fuera de la costa. El cuscús, especialmente los viernes, se sirve esponjoso y aromático, acompañado de verduras y carne tierna. Para los más golosos, los dulces marroquíes —hechos con miel, almendras y sésamo— son un pequeño pecado que merece la pena cometer, siempre acompañados de un té a la menta servido con elegancia casi ceremonial.
Otro placer de este Fin de semana en Asilah en barco desde Tarifa es la compra de souvenirs. Aquí no se trata de grandes zocos abarrotados, sino de pequeñas tiendas artesanas con productos cuidados. Destacan las alfombras tejidas a mano, las cerámicas pintadas, los bolsos y zapatillas de cuero, y la joyería de plata de estilo bereber. Los artistas locales también venden cuadros y grabados inspirados en la ciudad. Comprar en Asilah es tranquilo, sin presiones, y muchas veces el propio artesano te cuenta la historia de su obra.
El alojamiento, con dos noches en régimen de alojamiento y desayuno, completa la experiencia. Despertar en Asilah es un regalo: desayunos sencillos pero sabrosos, con pan recién hecho, mermeladas, aceite de oliva, zumo de naranja y café o té. Es el inicio perfecto para un día sin horarios estrictos, donde cada uno decide si prefiere seguir explorando, bajar a la playa o simplemente sentarse a leer con el sonido del mar de fondo.
Este viaje no busca acumular visitas, sino sensaciones. Por eso funciona tan bien como escapada corta. El traslado de regreso al puerto de Tánger Ville y el ferry de vuelta a Tarifa cierran el círculo con la misma suavidad con la que comenzó. Uno regresa con la sensación de haber estado lejos, muy lejos, aunque el mapa diga lo contrario.
He hecho varios viajes a Marruecos, pero este Fin de semana en Asilah en barco desde Tarifa tiene algo especial: es accesible, relajado y profundamente inspirador.
Ideal para una primera toma de contacto con el país o para quienes buscan un Marruecos distinto, más íntimo y artístico.
__ Frank Travel