Itinerario base OPCIÓN CLÁSICA salida viernes.
Día 1: ESPAÑA – MOSCÚ
Presentación en el aeropuerto mínimo 2 horas antes de la salida del avión. Facturación, embarque y salida según plan de vuelos con destino Moscú Llegada, trámites de visado, traslado a su hotel. Alojamiento.
Día 2: MOSCÚ- Visita panoramica completa.
Desayuno en el hotel y salida para realizar la visita panorámica de la ciudad: la célebre avenida Tverskaya y las que bordean el río Moskova, la “Colina de los Gorriones”, coronada por el célebre rascacielos de inspiración estalinista en el que se encuentra la Universidad Lomonósov, los exteriores del célebre Monasterio de Novodévichi y su “Lago de los Cisnes”, el Parque de la Victoria, y dando un paseo por la calle Arbat, animada vía peatonal en el corazón del casco antiguo, pasaremos frente a la catedral de San Salvador, el edificio de la “Duma” o parlamento ruso, el célebre teatro Bolshói y el imponente edificio de la “Lubianka”, sede del antiguo KGB. Por las callejuelas del antiguo barrio “KitaiGorod” y sus pequeñas iglesias, llegaremos a la Plaza Roja, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, llamada así por el color de los ladrillos de los edificios que la rodean: el Museo de Historia, las murallas del Kremlin y la catedral de San Basilio, con sus bellas cúpulas multicolores en forma del bulbo. También aquí se sitúa el Mausoleo de Lenin.
Almuerzo y traslado al hotel. Tarde libre a su disposición para seguir descubriendo esta fantástica ciudad por su cuenta. Alojamiento.
Día 3: MOSCÚ
Desayuno en el hotel. Día libre a su disposición. Alojamiento.
Día 4: MOSCÚ – SAN PETERSBURGO
Desayuno en el hotel. Día libre hasta la hora prevista para el traslado a la estación. Salida en tren rápido SAP-SAN con destino San Petersburgo. Llegada y traslado al hotel. Alojamiento.
Día 5: SAN PETERSBURGO- Visita panoramica completa.
Desayuno. Visita panorámica del centro histórico y los principales monumentos de San Petersburgo: la Perspectiva Nevsky, con sus prestigiosos edificios, y la Catedral ortodoxa de Nuestra Señora de Kazán. Atravesaremos la Fontanka, río que cruza el centro urbano de San Petersburgo, así como el río Moika y el canal Griboyedov. Sobre este último se encuentra la célebre iglesia de San Salvador sobre la Sangre Derramada con sus cúpulas multicolores y doradas, en forma de bulbo. El antiguo Palacio de Invierno, imponente residencia de los Zares, transformado en el Museo del Hermitage, domina desde su fachada Norte el curso del majestuoso Neva. Al otro lado del río se alza la inconfundible silueta de la Fortaleza de Pedro y Pablo. No lejos se encuentra la Cabaña de Pedro el Grande. En la isla Vasílievski se encuentran la Strelka, el palacio Ménshikov y el histórico edificio de la Universidad. Pasaremos ante el Almirantazgo y su imponente flecha dorada, la estatua de Pedro el Grande ante el edificio del Senado, la bella catedral de San Nicolás de los Marinos, rodeada de canales y la Catedral de San Isaac, con sus gigantescas columnas de granito rojo de Finlandia Pequeño paseo por el barrio de Dostoievski y visita de la iglesia de San Vladimir, donde frecuentemente acudía a rezar, visita del Mercado Kuznechny, construido a principios del siglo XX. y finalmente la Fortaleza de Pedro y Pablo, panteón de los zares Romanov. Almuerzo y traslado al hotel. Resto libre. Alojamiento.
Día 6 y 7: SAN PETERSBURGO
Desayuno en el hotel. Días libres a su disposición para descubrir a su aire esta bella ciudad. Alojamiento.
Día 8: SAN PETERSBURGO - ESPAÑA
Desayuno (según horario de vuelo y de apertura de restaurante del hotel). Traslado al aeropuerto y salida según plan de vuelos de regreso a España.
NOTA:
La descripción del itinerario es genérica y sujeta a variaciones, sin que afecte al contenido del programa.Excepcionalmente, en caso de no poder confirmar las plazas en el tren de alta velocidad, el traslado entre ambas ciudades se realizaría en avión de línea regular si existe disponibilidad para reservarlo
OPCION TODO INCLUIDO
DÍA 1 : ESPAÑA - MOSCU
Presentación en el aeropuerto mínimo 2 horas antes de la salida del avión. Facturación, embarque y salida según plande vuelos con destino Moscú Llegada, trámites de visado, traslado a su hotel. Alojamiento.
DÍA 2: MOSCU. – Visita panorámica completa.
barrio histórico & Catedral de San Basilio & Metro de Moscú Desayuno en el hotel y salida para realizar la visita panorámica de la ciudad: la célebre avenida Tverskaya y las que bordean el río Moskova, la “Colina de los Gorriones”, los exteriores del célebre Monasterio de Novodévichi y su lago, que inspiraron a Tchaikovsky en el “Lago de los Cisnes” y pararemos en el Parque de la Victoria, construido tras la II Guerra Mundial. Continuaremos dando un paseo en la calle Arbat, animada vía peatonal en el corazón del casco antiguo. Pasaremos frente a la catedral de San Salvador, el edificio de la “Duma” o parlamento ruso, el célebre teatro Bolshói y el imponente edificio de la “Lubianka”, sede del antiguo KGB. Por las callejuelas del antiguo barrio “KitaiGorod” y sus pequeñas iglesias llegaremos a la Plaza Roja, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en la que se sitúan el Mausoleo de Lenin, las murallas del Kremlin y la catedral de San Basilio, entre otros monumentos. Almuerzo Por la tarde, recorrido a pie por el centro histórico para disfrutar de la Plaza Manézhnaya, el “kilómetro cero de Rusia” las bellas fachadas Art-Nouveau de los lujosos hoteles Nacional y Metropol las fachadas del edificio de la “Duma” o parlamento ruso, del célebre Teatro Bolshói y del imponente edificio de la “Lubianka”, sede del antiguo KGB recorreremos las callejuelas del antiguo barrio de mercaderes “Kitai-Gorod” y sus pequeñas catedrales, como la de Nuestra Señora de Kazán y la de la Santa Epifanía. Entraremos en GUM, famosísimas galerías comerciales históricas, hoy transformadas en templos del lujo. Llegaremos a continuación a la Plaza Roja para visitar la Catedral de San Basilio, auténtica “tarjeta de presentación” de la ciudad con sus cúpulas multicolores en forma de bulbo, bordeando las murallas del Kremlin veremos el Jardín de Alexander, el más antiguo de Moscú; la tumba del soldado desconocido con la “llama eterna” y el monumento a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial. Visita al Metro de Moscú, el famosísimo “Palacio del Pueblo” para regresar al hotel. En su decoración participaron los más importantes artistas de la época y se utilizaron materiales procedentes de todos los rincones del país, queriendo simbolizar la unidad de los pueblos soviéticos. Realizaremos paradas en las más importantes estaciones, construidas con lujosos materiales como más de 20 variedades de mármol, granito, ónice y decoradas con pinturas, mayólica, vidrieras, murales, mosaicos e incluso grupos escultóricos.Alojamiento.
DÍA 3: MOSCÚ– Excursión a Serguiev Posad (Vaticano Ruso) & Mercado Izmáilovo
Desayuno en el hotel. Excursión a Serguiev Posad y visita del Monasterio, uno de los centros más importantes de la religión ortodoxa. Su construcción fue iniciada por San Sergio, quien estableció en el lugar un monasterio-fortaleza en 1340. Con el paso del tiempo, el monasterio se convirtió en uno de los más espectaculares e importantes centros espirituales del país. En él podemos apreciar elementos característicos de la arquitectura militar de los siglos XV al XVIII, periodo en el que tuvo su máximo desarrollo. Activo aun hoy día, se le conoce como el “Vaticano Ruso”. Serguiev Posad ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Regreso a Moscú. Visita de Izmailovo. Situado a poca distancia de Moscú, Izmailovo es célebre por su inmenso mercado, donde todo se puede encontrar, desde modestos recuerdos y artículos que no valen más que un puñado de rublos, a las refinadas producciones de los mejores artesanos. Además de las tradicionales muñecas rusas, se puede encontrar sobre todo joyas y artículos de bisutería, “suvenires” de la época soviética y también artesanía procedente de todos los rincones del país. La inmensa cantidad de artículos y lo variado de sus orígenes son la prueba palpable de que nos encontramos en el cruce de Europa y Asia. Regreso al hotel. Resto de la tarde libre.
DÍA 4: MOSCÚ – SAN PETERSBURGO. Visita Kremlin y Catedrales
Desayuno en el hotel. Visita del Kremlin con sus Catedrales. La palabra “Kreml” significa fortaleza en ruso. En la antigua Rusia, en cada ciudad de importancia se erigía un recinto amurallado dentro del cual se situaban el centro de poder militar, civil y religioso, como las principales iglesias y catedrales. El de Moscú, cuna de la ciudad, es el más importante del país, y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Construido en el siglo XII, su forma actual se concluyó en el siglo XV, y es un magnífico reflejo de las diferentes etapas del arte ruso, concentración monumental única de arquitectura, pintura y artes decorativas y aplicadas. Los mejores artesanos y artistas trabajaron en sus iglesias, catedrales y palacios, legándonos obras de incalculable valor. En el inolvidable marco de sus calles y plazas se concentraba el símbolo del poder y la gloria de Rusia. Aun en la actualidad alberga algunos de los principales órganos del gobierno político y religioso: el Palacio Presidencial, diferentes edificios administrativos y militares, como el Senado y el Arsenal, así como numerosas iglesias y catedrales. Sus murallas, dominando el río Moscova y la Plaza Roja, están compuestas de ladrillos de más de 8kg de peso, miden entre 5 y 19 metros de altura y tienen una longitud total de 2.235 metros. Visitaremos el interior del recinto para admirar la “Campana Zarina”, la mayor del mundo, fundida en 1733, y el “Cañón Zar”, uno de los mayores jamás construidos, fundido en 1586 por Andréi Chójov. Su finalidad era la de defender la entrada por la Puerta de San Salvador, pero hasta ahora nunca se ha utilizado. Finalizaremos visitando la célebre “Plaza de las Catedrales”, enmarcada por las de San Miguel, la Dormición y la Anunciación. Almuerzo libre. Traslado a la estación de ferrocarril. Salida a San Petersburgo en tren diurno de alta velocidad. Llegada a San Petersburgo. Traslado al hotel y alojamiento.
DÍA 5: SAN PETERSBURGO – Visita panorámica completa.
Desayuno. Visita panorámica del centro histórico y los principales monumentos de San Petersburgo: la Perspectiva Nevsky, con sus prestigiosos edificios, y la Catedral ortodoxa de Nuestra Señora de Kazán. Atravesaremos la Fontanka, río que cruza el centro urbano de San Petersburgo, así como el río Moika y el canal Griboyedov. Sobre este último se encuentra la célebre iglesia de San Salvador sobre la Sangre Derramada con sus cúpulas multicolores y doradas, en forma de bulbo. El antiguo Palacio de Invierno, imponente residencia de los Zares, transformado en el Museo del Hermitage, domina desde su fachada Norte el curso del majestuoso Neva. Al otro lado del río se alza la inconfundible silueta de la Fortaleza de Pedro y Pablo. No lejos se encuentra la Cabaña de Pedro el Grande. En la isla Vasílievski se encuentran la Strelka, el palacio Ménshikov y el histórico edificio de la Universidad. Pasaremos ante el Almirantazgo y su imponente flecha dorada, la estatua de Pedro el Grande ante el edificio del Senado, la bella catedral de San Nicolás de los Marinos, rodeada de canales y la Catedral de San Isaac, con sus gigantescas columnas de granito rojo de Finlandia. La plaza Teatrálnaya alberga los edificios del Conservatorio y el célebre Teatro Mariinsky. Pequeño paseo por el barrio de Dostoievski, su barrio preferido situado en pleno centro de San Petersburgo ponde visitaremos la iglesia de San Vladimir, a la que frecuentemente acudía el escritor, visita del Mercado Kuznechny, construido a principios del siglo XX. Más tarde, visita de la Fortaleza de Pedro y Pablo, panteón de los zares Romanov, destinada a proteger la ciudad de las incursiones por vía marítima. Almuerzo y traslado al hotel. Alojamiento.
DÍA 6:SAN PETERSBURGO – Visita Museo Hermitage & Barrio Palacio Inverno & Catedral Ntra. Sra. de Kazán.
Desayuno en el hotel. Pequeño paseo por el barrio alrededor del Palacio de Invierno, hoy Museo del Hermitage, para admirar sus antiguos palacios y los imponentes Atlantes que sostienen la columnata del Hermitage. Atravesaremos el romántico Canal de Invierno y pasaremos junto al antiguo edificio de la caballería de la Guardia. Junto al rio Moika podremos apreciar la fachada de la casa donde Pushkin vivió y murió, tras un duelo por el honor de su esposa. Visita del magnífico Museo del Hermitage, la mayor atracción de San Petersburgo situado en el Palacio de Invierno, antigua residencia de los Zares, y tres otros edificios contiguos junto al Neva. El Hermitage es el mayor museo de Rusia, así como uno de los más importantes del mundo. Almuerzo libre y visita del Edificio del Estado Mayor del Museo del Hermitage. Continuación por la Perspectiva Nevsky, eje principal de San Petersburgo, la más bella e importante avenida de la ciudad. Pasaremos frente al suntuoso edificio del Fran Hotel Europa para adentrarnos en el llamado “Barrio de las Artes” en torno al palacio Mikhailovsky, sede del Museo Ruso. En la misma plaza se encuentran el teatro Mikhailovsky, el teatro de la Comedia Musical, la Filarmónica, y la imponente fachada del Museo Etnográfico. A corta distancia, sobre el canal Griboyedov se yergue orgullosa la silueta de la catedral de San Salvador. Visita de la Catedral de Nuestra Señora de Kazán, una de las obras maestras de la arquitectura rusa del siglo XIX. Regreso al hotel. Alojamiento.
DÍA 7 : SAN PETERSBURGO – Catedral San Nicolás de los Marinos & Parque Pushkin & Palacio Catalina.
Desayuno en el hotel. Visita de la Catedral de San Nicolás de los Marinos y asistencia parcial a la misa ortodoxa. Este magnífico monumento del barroco ruso, con sus espectaculares cúpulas doradas, fue erigido en una zona que desde tiempo de la fundación de la ciudad por Pedro el Grande estaba poblada principalmente por marinos. Más tarde, excursión a Pushkin y visita del Palacio de Catalina y parque, a 30 km al sur de San Petersburgo. El Palacio de Catalina, cuyo nombre está dedicado a Catalina I, esposa de Pedro el Grande, construido en el siglo XVIII a lo largo del reinado de cinco Zares. De su incomparable sucesión de salones destacan la Cámara de Ámbar, enteramente recubierta de Ámbar del Báltico, y la Galería Dorada con la Sala de Pinturas y el salón de baile conocido como Gran Salón. La bellísima arquitectura del Palacio encuentra su reflejo en el parque circundante, donde se puede pasear entre bosques de abedules y abetos, lagos y estanques, arroyos, puentes, esculturas, pérgolas. La inolvidable belleza del lugar ha sido descrita por innumerables poetas y artistas. Almuerzo libre. Regreso al hotel y resto de la tarde libre.
Día 8: SAN PETERSBURGO - ESPAÑA
Desayuno (según horario de vuelo y de apertura de restaurante del hotel). Traslado al aeropuerto y salida según plan de vuelos de regreso a España.
NOTA:La descripción del itinerario es genérica y sujeta a variaciones, sin que afecte al contenido del programa Excepcionalmente, en caso de no poder confirmar las plazas en el tren de alta velocidad, el traslado entre ambas ciudades se realizaría en avión de línea regular si existe disponibilidad para reservarlo.
Moscú, una ciudad para una nueva era
Desde el origen de la ciudad, hacia el siglo XII, Moscú ha sido amada y odiada por igual por todos sus gobernantes. La calidad de capital le fue concedida por unos y retirada por otros. Desde que hace un siglo Lenin la establece como capital de la Federación Rusa los cambios que ha experimentado la han enaltecido y abierto al mundo. Se ha convertido en una ciudad cosmopolita, que no renuncia a su pasado, sino que presume de él y se siente orgullosa de lo que es.
Para conocer Moscú y moverse por la ciudad se puede optar por su amplia red de metro, con casi doscientas estaciones. De esta manera los trayectos se pueden aprovechar para conocer la idiosincrasia de los moscovitas. La ciudad de Moscú es atravesada por el río Moskvá, creando dos semiesferas, la que queda al norte alberga las zonas más antiguas, sin menos menoscabar a la región meridional, más moderna y poblada.
Visitas imprescindibles
La Plaza Roja es el mejor punto para empezar a conocer la ciudad. La magnificencia de esta plaza, la tercera más grande del mundo, aumenta con los edificios que la acompañan. La plaza constituye el centro neurálgico de la ciudad, un lugar de encuentro para propios y foráneos en donde descubrir algunas de las particularidades que hacen única a Moscú. El nombre, aunque parezca obvio, no viene por el rojo de la bandera o por los ladrillos de los edificios adyacentes, sino del antiguo significado de la palabra rojo en ruso: bonita o bella.
Frente a la plaza surge la inmensidad de la Ciudadela del Kremlin, actual sede del gobierno. La palabra «kremlin», de hecho, hace referencia a una fortificación. De estas existen varias por toda Rusia, aunque el Kremlin de Moscú es la más significativa e importante. El conjunto amurallado lo conforman varias catedrales y edificios civiles. La mayor parte de las edificaciones se pueden visitar, pero es aconsejable adquirir la entrada con antelación. Son muchas las personas que quieren disfrutar de las maravillas que se ocultan tras las murallas y las imponentes torres rojas.
Ya fuera de la ciudadela, de nuevo en la Plaza Roja, destaca la Catedral de San Basilio. El conjunto de torres coloristas constituye una imagen que se identifica rápidamente con Moscú. No muy lejos el Museo Nacional de Historia y el Museo de Lenin son fundamentales para comprender la historia de Rusia y de buena parte del siglo XX. Junto a ellos una impresionante fachada balconada es la presentación arquitectónica del GUM (Principales Tiendas Universales). Se trata de unos grandes almacenes, creados en 1983, que albergan multitud de firmas de moda. La arquitectura interior del edificio bien merece una visita, además dan una idea del nivel económico de la ciudad, donde el número de fortunas se ha incrementado considerablemente en la última década.
Al otro lado del río espera el Monasterio de Nuestro Salvador, y, con un estilo totalmente diferente, el complejo financiero, con algunos de los rascacielos diseñados por Norman Foster.
San Petersburgo se puede considerar la más bella ciudad rusa, la ciudad mimada por los zares. Ordenada a construir de la nada por Pedro I el Grande, que quedó impresionado de las maravillosas capitales europeas tras un viaje por el continente. La pantanosa desembocadura del río Neva acoge desde comienzos del siglo XVIII a la llamada «Venecia del norte». Una red de más de cincuenta canales y ríos diseccionan la ciudad que permanece unida mediante puentes, cuya apertura emboba a propios y extraños.
La mejor fecha para visitar y disfrutar la capital del Báltico es entre los meses de mayo y agosto, cuando el crepúsculo se hace eterno y el sol no se pone bajo el horizonte, creando un día infinito. Los petersburgueses lo llaman las noches blancas. Durante estos meses los restaurantes permanecen abiertos todo el día y los acontecimientos culturales se suceden. Como el Festival de las Estrellas de las Noches Blancas, un espectáculo cultural que tiene su sede en el fabuloso teatro Mariinsky.
El sol de medianoche invita a recorrer los canales de San Petersburgo entre palacios de estilo barroco y maravillosas iglesias de rica iconografía. Para distinguir entre el día y noche, desde 1730, coincidiendo con el mediodía, un estruendoso cañonazo suena desde el bastión Naryshkin.
Un paseo para conocer San Petersburgo
La ciudad tiene su origen en el kremlin, la fortaleza de San Pedro y San Pablo, que alberga la catedral del mismo nombre y que es lugar de reposo de emperadores y zares, hasta Nicolás II. Fuera de la fortaleza, cobijada por sus muros, una playa urbana sirve a los aventurados que buscan el sol veraniego.
Al otro lado del río Neva se eleva una joya que es el orgullo de la ciudad, el Museo Ermitage, imagen de San Petersburgo. En el complejo se integra el que fuera el Palacio de Invierno, obra del italiano Bartolomeo Rastrelli. El museo acoge una colección de más de dos millones y medio de objetos de arte, siendo la mayor pinacoteca rusa. La fachada opuesta al río se abre a la imponente Plaza del Palacio, centro neurálgico de la ciudad.
La Columna de Alejandro, es testigo perenne de la victoria sobre Napoleón. Está rematada con un ángel, que bien pareciera ser el propio Alejandro I. Desde allí no pasa desapercibido el arco del Estado Mayor, que da paso a un interesante entramado de calles. Las dos principales, Bolshaya Morskaya y su paralela Malaya Morskaya, están llenas de referencias a los que fueran sus insignes vecinos: escritores como Vladimir Nabokov, autor de «Lolita»; Nikolái Gógol y el músico Piotr Chaikovski.
San Petersburgo guarda para el visitante valiosos tesoros aún por descubrir. La grandiosa cúpula dorada de la Catedral de Isaac, protegida por los «Jinetes de Bronce»; la lujosa avenida Nevski, arteria comercial y testigo de la época de esplendor; la Catedral de San Nicolás de los Marinos, con su cúpula azul y el Palacio de Peterhof, el «versalles ruso». Sus jardines, fuentes y cascada recuerdan a su hermano francés, pero el arquitecto Rastrelli supo darle singularidad. El conjunto, declarado Patrimonio de la Humanidad, constituye una ciudad en sí misma, dentro de la que se encuentra uno de los campus de la Universidad de San Petersburgo.